AFINIDADES COMPARTIDAS 2.0

CULTURA › UNA EXPLOSION DE COMUNIDADES VIRTUALES SACUDE A INTERNET
Por Andrés Valenzuela

Las comunidades de Internet están marcadas por una paradoja: la atomización natural que promueve el medio es, contradictoriamente, una de las principales causas de su formación. ¿Por qué? Esa atomización permite saltearse grandes colectivos indiferenciados y acercarse a individuos con los que se comparten afinidades. Aunque esto no es nuevo, entre los grupos dedicados a “producir” arte el salto cualitativo llegó con las redes sociales, en la que los usuarios generan el contenido. Nueva paradoja: mientras las antologías tienden a la baja entre las mercancías culturales, en los escaparates virtuales funcionan como promotor fundamental debido a la gratuidad de los productos. La lógica es simple: el visitante quiere leer/escuchar/ver la obra de tal, de casualidad termina enganchándose con otros dos o tres artistas, cuyos lectores/escuchas/espectadores, a su vez, reproducen el círculo.

La estructura de la red, entonces, promueve las comunidades. Y una comunidad exitosa no tarda en tener manifestaciones concretas frente a la pantalla: libros publicados, músicos contratados y películas presentadas en festivales extranjeros.

Versos digitales
En México hay una editorial que se llama Kala y sueña con llevar sus publicaciones al resto del mundo. Cuando responden a las inquietudes de Página/12, esfuman sus nombres tras la identidad grupal y cuentan que el colectivo se formó “una tarde de verano de 2007 a orillas del Caribe” en una charla aguijoneada por la lectura de distintos escritores aficionados (“pero no por ello menos talentosos”, apuran la aclaración) que pululaban en la red... Leer más.