Él sabe que no lo amo

Por: Freddy Murphy (Guatemala)

Me levanté y lo primero que vi fue al que le pertenecía, esa noche me hizo suya, muy temprano acariciaba suave mis partes sensibles con sus manos, algunos le dicen que su vida ha cambiado desde que vivimos juntos, soy para él su perfecta compañera; nunca le ordeno qué hacer, hablo sólo cuando me lo permite, jamás he sido despilfarradora de su riqueza, no lo critico, siempre estoy cuando me necesita y lo mejor de todo es que le permito que esté con otras con mi consentimiento, el pobre necesita de otras experiencias para darse cuenta que soy la mejor en su vida.

Lo primero que le gustó desde que nos conocimos fue mi figura, clásico en los tipos de su especie, luego se dio cuenta de mi inteligencia y mi capacidad para hacerlo feliz.

No puedo olvidar la primera vez que me llevó a su oficina, todos estaban encantados conmigo, en un instante me volví el alma de la fiesta, sus compañeros admiraban mi belleza y capacidad, él me lucía con orgullo hasta el punto de llevarme al despacho de su jefe el cual miraba con ojos de aprobación mientras le susurraba que deseaba una como yo, me paseó por todo el lugar para despertar la envidia de todas las secretarias, entramos a su oficina y luego de encenderme hicimos lo que sabíamos hacer juntos, dejando la puerta abierta para se dieran cuenta lo dichoso que era.

Nunca escuchó que me sentía cansada o me dolía la cabeza a pesar de ser un hombre de comunión diaria. Él sabe que puede hacerme lo que quiera pero el día que me trate mal o me golpee se arriesga a perderme para siempre, por eso me trata con mucha delicadeza.

Con todo esto aunque soy perfecta y me he vuelto su esclava, no puedo evitar que el día que sea demasiado vieja, me cambie por un modelo más reciente.

A mí no me importa, por que sabe que no lo amo, y algún día dejaré de ser su nueva computadora portátil.